El sistema automatizado de control de fuego es otra de las ventajas de este tanque, que comprende:
Igualmente el sistema posee:
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| Un disparo del impresionante cañón de 125 mm del T-90. Lo que le falta en protección blindada, los tanques soviético/rusos lo tienen en poder de fuego y movilidad. Ciertamente, el T-90 puede resultar una sorpresa todavía más desagradable para los tanques occidentales que sus predecedores, encarnada en un fuego más rápido, preciso, lejano y letal. |
La torre de baja silueta, redondeada como todas las soviéticas, está localizada en el centro del caso. La cúpula del comandante está en la parte derecha, y la del tirador está a la izquierda. El cañón de 125 mm tiene un escudo térmico removible de cuatro partes. A la derecha del mantelete está montada una ametralladora coaxial calibre 7,62 mm. Igualmente, a ambos lados del cañón, el T-90 tiene dos luces infrarrojas de búsqueda, que son parte del sistema de defensa antimisiles Shtora.
Al igual que el casco, la torre está protegida por ERA de segunda generación en el arco frontal, al igual que sobre el techo, para protegerse de ataques desde arriba. A ambos lados de la torre hay morteros lanzafumígenos.
Según los expertos, el paquete ERA de segunda generación (integrado de fábrica al blindaje básico), combinado con avanzada tecnología de blindajes, hace al T-90 uno de los más protegidos vehículos de su tipo. Esto eso, obviando los ataques con proyectiles de cabeza doble, que pueden penetrar a través del blindaje reactivo, como el nuevo misil Javelin, que está diseñado justamente para enfrentarse a tanques soviéticos.
En la realidad, la protección del T-90 no viene dada por el blindaje, tecnología en la cual los soviéticos parecen estar algo atrasados. Occidente tiene blindajes compuestos y estratificados, como el CHOBHAM, que han dejado casi obsoletos ciertos tipos de misiles, como el HEAT de carga hueca.
Sin embargo, no hay que olvidar que los soviéticos fueron pioneros en blindaje compuesto; al parecer el T-90 posee una versión local del CHOBHAM, que aunque no sea mejor o igual de buena, puede presentar una amenaza. Se conocen muy pocos detalles, pero se especula con que estaría formada por un blindaje "sandwich" al menos en los 60º frontales de la torre y el casco, incluyendo placas de aluminio y materiales plásticos con una sección de deformación controlada que "atajaría" ciertos tipos de proyectiles.
Otra de las novedades, sobre todo el tanques soviéticos, es que el T-90 está equipado con un sistema de alerta laser, que avisa a la tripulación cuando el tanque está siendo apuntado con una mira laser, procedimiento que precede, generalmente, al disparo de un tanque o misil enemigo. De esta manera la tripulación puede cambiar rápidamente de posición o realizar alguna maniobra de distracción, como el lanzamiento de una cortina de humo.
Sin embargo, antes de hacer a sus tanques más pesados y aparatosos, los expertos soviético/rusos prefieren hacerlo más rápidos y maniobrables, para que así puedan cumplir con sus tácticas de penetración en masa a alta velocidad. Por eso la defensa pasiva del blindaje es reemplazada por sistemas más livianos y sencillos, como el blindaje reactivo, y otras pequeñas maravillas que ahora incorpora el T-90. Un ejemplo de esto es el sistem Shtora-1.
El T-90 es, casi sin dudas, el primer tanque del mundo en incorporar de fábrica diversos tipos de contramedidas electrópticas (EOCM), sin duda un concepto revolucionario con el cual los soviéticos venían experimentando desde hacía rato. Lamentablemente, muchas de estos avances han quedado detenidos por faltas severas de presupuesto. Sin embargo, el T-90 logró incoporar a su diseño muchos de estos avances.
Se trata posiblemente de la parte más amenazadora para los diseños occidentales, que todavía están experimentando con estos conceptos y pueden incoporarlos, pero de manera gradual, con elementos aislados y no siempre habiendolos probado antes en conjunto. Es, junto con el cañón, la parte más impresionante del T-90.
El sistema EOCM del T-90, llamado "TShU-1 SHTORA-1" es un sistema de interferencia electroóptico que confunde a los misiles antitanque guiados, además de detectar y perturbar las miras y telémetros laser. Se trata de un sistema "soft kill", de "muerte suave", y al parecer es bastante efectivo.
A pesar de que el T-90 es el primero que lo lleva de fábrica, ha sido diseñado para adaptarse a modelos previos como el T-80, T-84 (la versión ucraniana del T-80) y posiblemente también el T-72. Al menos así se lo ha visto en exposiciones de armas internacionales, y se sabe que está a la venta en el mercado abierto, de manera que cualquier país dotado de alguna versión del T-80 puede pedirlo como parte de algún programa de actualización.
Este sistema comprende cuatro partes clave: la estación de interface electroóptica, (que incluye el perturbador, modulador y panel de control), un montaje de lanzagranadas no orientables que miran hacia adelante de la torre, montados a cada lado en la parte trasera, un sistema de alerta laser, y un sistema de control que incluye paneles de control, microprocesadores, y una pantalla.
El Shtora-1 tiene un campo de visión horizontal total (es decir, 360º), y de entre -5º y +25º en elevación. Puede operar en tres modalidades: completamente automático (el sistema hace todo por sí mismo), semiautomático/designación de blancos (el comandante toma algunas decisiones) y manual o de emergencia (el comandante hace todo manualmente).
Básicamente, funciona de la siguiente manera: el sistema se activa cuando el módulo de alerta laser detecta que el tanque está siendo señalado por un designador o un telémetro de este tipo. El comandante del tanque, entonces, pulsa un botón que automáticamente orienta la torre mirando hacia donde viene la amenaza. Entonces, se activa el sistema que dispara los lanzagranadas, montados en la parte trasera de la torre.
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| Aquí podemos ver muchas de las características del blindaje del T-90: las placas de blindaje reactivo, la coraza reforzada del glacis, y parte de la pala aplanadora en la parte frontal (se ven los dientes con algo de atención, entre las ruedas). También pueden verse la ametralladora antiaérea y los lanzafumígenos. A diferencia de otros vehículos como el Leopard 2 o el Abrams, la figura del T-90, sobre todo en la torre, es mucho menos perfilada y precisa. |
Estos aparatos pesan unos 400 kg y están formados por 12 lanzadores de cortinas de un aerosol especial. Estas cortinas de aerosol tardan menos de 3 segundos en formarse, pero duran unos 20 segundos, de acuerdo a la situación climática del contexto. Su alcance es de entre 50 y 70 metros. Esta niebla artificial filtra los rayos con una frecuencia de entre 0,4 y 14 em: esto significa que, según los fabricantes, puede presentar una muralla contra todo tipo de miras y telémetros laser, y además presenta un blanco lo suficientemente caliente para que los misiles guiados por rayos infrarroja queden confundidos y tomen por objetivo a la cortina de aerosol, en lugar del tanque.
De esta manera, el T-90 presenta una nueva coraza frente a los grandes avances occidentales en materias de misiles antitanques. Y sin embargo, allí no termina todo.
El Interferidor de Rayos Infrarrojos TShU-1-7 es otra parte del sistema Shtora, y consiste básicamente en dos luces infrarrojas montadas una a cada lado del cañón (pueden verse claramente en las fotografías). Este sistema está pensado para interferir severamente la guía de los misiles antitanque del tipo "dispara y olvida", generalmente guiados por señales térmicas (como el caso del Javelin). Estas luces, una vez activadas, emiten constantemente interferencia, pulsando y parpadeando "en código", lo que perturba las reacciones de los misiles antitanque apuntados hacia el T-90. Esto sistema permite desviar así a misiles disparados más de cerca que tal vez no activen el sistema de alerta laser, y es otra de las posibilidades que el comandante del tanque tiene a la hora de defenderse de misiles enemigos, en esta caso de una manera más sigilosa.
El TShU1-7 introduce esta señal espúrea en la banda de los 0,7-2,5 em., un espectro más amplio que el de la cortina de aerosol. Sin embargo, es más limitado en apertura, ya que montado junto al cañón solamente ofrece protección unos 20º horizontales a cada lado, y solamente unos 4º en elevación. Es por eso que tal vez está pensado para ser una alternativa de última instancia o cuando el otro sistema falle, sea dañado o se quede sin municiones. Puede comenzar a operar 2 segundos después de la identificación del blanco. Es, según dicen, efectivo contra misiles como el TOW, MILAN y Dragon, al igual que contra misiles de origen soviético como el AT-3. Este subsistema tiene una vida útil de aproximadamente 1.000 horas de uso, y un tiempo medio entre fallas de unas 250 horas.
Según los fabricantes, el sistema Shtora-1 es muy efectivo y reduce las probabilidades de ataque de la siguiente manera:
No hay referencia en cuanto a otros tipos de misiles, especialmente los de origen soviético/ruso. Como se ha dicho antes, el Shtora-1 está disponible en el mercado internacional de armas, y debido a su radical diseño, es posible que ni siquiera haya legislaciones que prohiban o limiten su uso, incluso a paises con embargos (particularmente teniendo en cuenta que es sistema defensivo y no ofensivo). Su precio no se sabe, aunque posiblemente no es muy elevado, teniendo en cuenta que sistemas soviéticos anteriores como el Drozd cuestan 30.000 dólares, y el más nuevo ARENA (mucho más sofisticado) cuesta unos 300.000 dólares. Es por eso que no sería raro que muchos países que no utilicen el T-90, pero que tengan variantes del T-80, lo compren cada vez con mayor asiduidad.
Según dicen fuentes rusas, el T-90 es un diseño innovador, que hace uso de las últimas tecnologías para mejorar en todo la eficiencia de los diseños anteriores, tanto en eficacia como en capacidades operacionales, confiabilidad y maniobrabilidad. Según estos informes, se ha comprobado que el T-90 es un 1.5 veces más efectivo que el T-72S. Estas mejoras han incluido:
La torre
La torre de baja silueta, redondeada como todas las soviéticas, está localizada en el centro del caso. La cúpula del comandante está en la parte derecha, y la del tirador está a la izquierda. El cañón de 125 mm tiene un escudo térmico removible de cuatro partes. A la derecha del mantelete está montada una ametralladora coaxial calibre 7,62 mm. Igualmente, a ambos lados del cañón, el T-90 tiene dos luces infrarrojas de búsqueda, que son parte del sistema de defensa antimisiles Shtora.
Al igual que el casco, la torre está protegida por ERA de segunda generación en el arco frontal, al igual que sobre el techo, para protegerse de ataques desde arriba. A ambos lados de la torre hay morteros lanzafumígenos.
Lo bueno es, también, que todo esto no trajo aparejado un incremento de peso sustancial con respecto al T-72, cosa que los diseñadores soviéticos hubieran desaconsejado. El T-90 es aproximadamente igual en dimensiones a su predecesor, aunque es 2 toneladas más pesado. A pesar de esto, el T-90 es aproximadamente 8 toneladas más liviano que el Lecrerc francés y el Leopard 2 alemán, 10 toneladas más liviano que el Abrams y 16 toneladas más liviano que el Challenger británico.
Igualmente, el T-90 tiene características muy necesarias en el campo de batalla moderno, como protección automático contra armas de destrucción masiva (por ejemplo, sistema NBQ y bindaje antirradiación), protección antiminas, un sistema de disparo muy rápido, nuevo sistema de comunicaciones y sistemas de todo tipo que hacen más difícil la detección y destrucción del tanque.
Sin embargo, todo esto tiene un precio a pagar, y justamente es el económico. El aumento de la eficacia del tanque hace que también se haga más complejo y por lo tanto más caro de mantener y reparar, además de operar.
Aunque el T-90 sigue con la línea soviética de vehículos sencillos de manejar, con bajos costos de entrenamiento, es más caro que sus predecesores. Su costo es de algo así como 2 millones de dólares, según se ha calculado, dependiendo de su equipamiento y de la versión. Esto no es nada comparado con los casi 6 millones que puede costar un Abrams, pero hace que ciertos países del Tercer Mundo se lo pongan a pensar dos veces. De todas maneras, el precio no es nada alto por un vehículo de estas características.
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