Junkers Ju-87 Stuka

Evolución constante

Solucionados los problemas presentes en la Guerra Civil Española, el Stuka llegó a combate mejor preparado, demostraron en Polonia su enorme capacidad para atacar y destruir puntos neurálgicos del enemigo con gran precisión: junto con los tanques, el Stuka fue un responsable directo de la victoria alemana en Polonia, devastadora como pocas en toda la Historia. Fue, sin duda alguna, su época dorada.
Un Stuka realiza un bombardeo en picado. Su espantoso gemido no solamente anunciaba la destrucción inminente a corta distancia, sino que crispaba los nervios de los defensores más alejados.

Pero el modelo Anton adolecía de muchos inconvenientes: no podía llegar a los 322 km/h usando un motor de 640 hp, solamente portaba una ametralladora de 7,92 mm en el ala y otra para la defensa trasera, y solamente podía llevar una bomba de 500 kg, siempre y cuando el artillero se quedara en tierra. Por esa razón, los Anton fueron relegados rápidamente a funciones de entrenamiento.

Estos modelos demostraron muchas de las fallas que nunca serían completamente corregidas en el Stuka. Alguien, ya durante la guerra, lo calificó como un "adefesio aerodinámico". Con tren de aterrizaje fijo y protegidos por unos aparatosos "pantalones", era un avión de aspecto crudo, no muy agraciado. La velocidad nunca fue su fuerte, sino más bien su talón de Aquiles.

El modelo Berta comenzó a salir de las líneas de producción hacia los meses anteriores a la guerra. El Berta era un rediseño importante del Stuka, con cambios en el fuselaje y utilizando un motor dos veces más potente. Aunque mucho más aerodinámico que el modelo anterior, ya que tenía las ruedas de aterrizaje con protección más discreta y otros detalles, el Berta generaba molesto gemido cuando caía a 90 grados de su blanco y el aire se arremolinaba a través de los frenos de aire extendidos. Esto era un distintivo del avión, muy molesto para las tropas enemigas que nunca antes lo habían escuchado. Más tarde, se desarrolló una sirena para explotar mejor el efecto psicológico: cuando las tropas alemanas invadieron el oeste de Europa en mayo de 1940, los Stukas quedaron grabados en la memoria de todos los que lo escucharon. Este sonido incluso fue incluido en el himno de las unidades de Stukas, ya que se convirtió en su marca distintiva.

El Berta podía llevar casi el doble de bombas, llevaba otra ametralladora en el ala "vacía", y era 65 km/h más rápido que el modelo Anton. Pero a pesar de esto el Stuka fue una decepción al intentarse doblegar a Inglaterra por aire: era un "pato sentado" para cualquier caza moderno que tuvieran los ingleses. Más de 40 fueron derribados en 6 días de operaciones. Sin embargo, en situaciones en las cuales los alemanes tuvieran superioridad aérea (como en la campaña de Polonia), el Stuka podía seguir demostrando su precisión y su capacidad de soportar gran cantidad de daño y volver a la pista entero. A pesar de ser una desventaja aerodinámica, el tren de aterrizaje fijo le permitía operar en pistas en condiciones desastrosas, que imposibilitaban el uso de cualquier otro aparato.

El modelo Clara se diseñó para operar desde el portaaviones Graf Zeppelin (que se estaba construyendo en el Báltico), y difería del Berta principalmente por sus ruedas especiales, alas plegables y un gancho de arrastre; solamente se construyeron 12 ya que el proyecto fue cancelado hacia el final de la guerra.

El modelo R fue construido en paralelo con el Berta en un esfuerzo por expandir el radio de acción del Stuka. Tanques de combustibles adicionales se montaron en las alas y dos tanques descartables podían ser llevados debajo de ellas. Externamente era igual al Berta y compartía muchas de sus características, pero al usar el combustible extra tenía que llevar menos bombas. Sin embargo el cambio probó ser satisfactorio: el modelo R demostró ser mortífero para los barcos de la Royal Navy que operaban cerca de Noruega y Creta en los primeros años de la guerra. Además operó en Rusia al comienzo de la guerra en el este, siendo muy utilizado en ese momento.

El modelo R y el Berta fueron retirados en 1942 cuando el Dora comenzó a ser introducido en el ejército, ya que este nuevo modelo incorporaba el sistema de combustible del R casi sin cambios. El Dora comenzó a ser entregado en enero de 1942 a las unidades del frente este. Tenía un motor de 1.400 hp y una capacidad de bombas de casi 1.800 kg para misiones de corto alcance. La protección de la tripulación se incrementó con blindaje adicional y el reemplazo del armamento trasero con una torreta blindada GSL-K 81Z con un ametralladora de dos tubos MG 81Z de 7,92 mm. El alcance normal era de 822 km aunque con tanques desmontables el alcance del Dora era de 1538 km.

Nuevamente se hicieron muchos esfuerzos para mejorar aerodinámicamente el Stuka; por ejemplo, se cambió de lugar el gran radiador debajo de las alas, pero la velocidad solamente subió a 410 km/h, muy por debajo de cualquier caza. Se construyeron varias subversiones del modelo Dora: el D-2 era un remolcador de planeadores con tren de aterrizaje trasero más fuerte, aunque era sencillo cambiar a cualquier Stuka en un D-2. El D-3 tenía más blindaje que protegía mejor al motor y sus componentes y la parte trasera ya que el Stuka estaba siendo utilizado más para ataques a bajo nivel; además las sirenas fueron removidas ya que habían perdido su efecto. Los modelos D-1 y D-3 pasaron a D-4 para llevar un torpedo; pero como en el rol de torpederos los He-111H y Ju-88A eran mejores (porque podían llevar más torpedos), se volvieron a convertir en D-1 y D-3 sin haber cumplido una sola salida de combate. El D-5 comenzó a salir sin los frenos de caída ya que resultaban innecesarios: hacia mediados del 43 los Stukas eran más usados en el rol de apoyo cercano que como bombarderos en picada. Esto se debía a que, sin la aplastante superioridad aérea demostrada al comienzo de la guerra, los Stukas no podían subir a la altura suficiente como para caer sobre su blanco con la precisión necesaria, a menos que usaran una escolta de cazas. Para eso, los D-5 cambiaron también sus ametralladoras de 7,92 mm por cañones de 20 mm, tenían alas extendidas para reducir la carga del ala y reintrodujeron el tren de aterrizaje del modelo Clara para hacer más seguros los aterrizajes.

También a causa de la pérdida de superioridad aérea se idearon los modelos D-7 y D-8, para las unidades de ataque a tierra nocturnas. Eran versiones modificadas de los D-3 y D-5 con el cambio de un motor de 1.500 hp y la añadidura de tubos lanzabengalas en los escapes del motor (respectivamente). Operaban en grupos combinados de lanzabengalas/bombarderos o con la ayuda de un controlador en tierra que los dirigía por radio (procedimiento Egon).
Varios Ju-87 despegan durante la ofensiva alemana en Kursk. Se perdieron tantos en la batalla que se tomó la decisión de no usarlos más como bombarderos en picada.

Sin embargo, el problema no fue resuelto y luego de la desastrosa operación Ciudadela para vencer la resistencia soviética en la saliente de Kursk, los Ju-87 fueron sacados para siempre de su papel de bombarderos en picada para convertirse en Schlachtgeschwaders (alas de ataque a tierra), atacando a ras del suelo. De esta manera el legendario Stuka tuvo su última acción en donde fue utilizado en su papel clásico.

Sin embargo, los Stukas siguieron volando de día durante toda la guerra, mientras continuaban adquiriendo habilidades especiales. Los modelos Gustav eran cazatanques especializados, apodados Panzerknacker (rompetanques) o Kanonenvogel (ave cañón). Los G-1 era conversiones mínimas de los D-3, mientras que los G-2 eran D-5 reconstruidos, siendo mucho más aerodinámicamente limpios que el G-1. Portaban un par de cañones Flak 18 de 37 mm debajo de las alas, con 12 proyectiles cada uno, aunque el armamento normal era generalmente sacado para ahorrar peso. Estos cañones de 37 mm probaron ser capaces de destruir todos los tanques soviéticos, incluso los más pesados como el Stalin, gracias a tus proyectiles con núcleo de tungsteno. La técnica de ataque, desarrollada por el as de la Luftwaffe Hans-Ulrich Rudel y usada por su escuadra en Kursk, consistía en acercarse al tanque por detrás y disparar sobre el motor que entonces estallaba junto con todo el tanque. De esta manera fueron destruidos inmunerables T-34 soviéticos durante Ciudadela y otras operaciones; sin embargo, solamente funcionaba si los alemanes tenían superioridad aérea.

Finalmente, y a pesar de sus grandes desventajas, los Stukas volaron durante toda la guerra, aunque solamente lograran sus objetivos cuando contaban con un cielo vacío de cazas enemigos. No hay duda de que el Stuka es un símbolo de la Segunda Guerra Mundial, sobre todo de los primeros años, en donde la Blitzkrieg, de la cual fue partícipe supremo, arrasó muchos países europeos al son de sus sirenas.

Un Ju-87 G-1 posado en la ofensiva de Kursk. Uno de los mejores pilotos de Stuka de la Luftwaffe, Hans-Ulrich Rudel, diseñó una estrategia perfecta para derrotar a los tanques soviéticos, pero solamente servía si los cazatanques tenían superioridad aérea.

 

Stuka Lied (subtitulado) por Casus Belli from Gastón Flores on Vimeo.

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